Miércoles Diciembre 12, 2018
Lunes, 03 Agosto 2015 18:12

Y llegaron los Hombres Grises, Momo nada pudo hacer

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A lo largo de los últimos días, ha venido a mi memoria un libro que leí siendo niña, se trata de “Momo”, un precioso relato escrito por Michael Ende, también autor de la archiconocida “Historia Interminable”.

“Momo” cuenta la historia de una niña que lucha contra los Hombres grises que se dedican a robar el tiempo a los humanos a través del humo de unos cigarrillos que fuman continuamente. Con la aparición de estos siniestros seres, el tiempo de hombres y mujeres va desapareciendo, se volatiliza.

Y es que en muchas ocasiones los personajes que te parecían ficticios en la infancia, se convierten en reales a la edad adulta.

Sí, a mis cuarenta y pico… acabo de descubrir que los Hombres grises existen y que se esconden aspirando el humo de sus cigarrillos tras las columnas de un edificio situado en un extremo de la calle Segovia y Merceditas de Fuente Palmera, justo en el cruce con la carretera de Palma del Rio.

Como decía, los malignos ladrones de tiempo rodean este enigmático edifico, situándose tras las columnas de entrada, en el banco de la puerta e incluso en la entrada por la parte trasera, justo en la calle Loli Dugo. De modo inquietante, el tiempo de todos aquellos que atraviesan las columnas queda reducido a la nada y lo que  presumiblemente  iba a suponer cinco minutos, puede ocupar horas e incluso días de idas y venidas con la ilusión de que alguien resuelva aquello que te acercó a dicho edificicio. Ilusión truncada por estos malignos seres.

A la entrada de este misterioso edificio reza una leyenda que dice: CENTRO DE SALUD BERNABE GALAN.

Dentro del mismo, gente que va y viene, personas sentadas que aprovechan la espera para ponerse al día de las novedades del municipio, una voz en off que sale del techo e  invita al silencio de rato en rato y que es generalmente ignorada por todo el mundo.

Personas con dolencias que pueden esperar durante horas los cinco minutos de gloria que el Servicio Andaluz de Salud les ha regalado como si se tratase del bote de la primitiva y es que en realidad el método se asemeja bastante a los castings de La Voz…..

Búsqueda de cita a través de internet, de Salud Responde, de madrugones para hacer cola en el mostrador….(y todo eso estando enfermo).

Cuando por fin consigues esa cita para que el médico vea dentro de dos días aquello que tanto te duele ahora, esperas y esperas sentadito …..y…..de repente se abre la puerta. Al cruzar esa puerta sabes que cuentas con cinco minutos de cita para que un profesional aturdido escuche tu dolencia, en algunos casos te reconozca, con mucha suerte te prescriba un prueba médica o tal vez según su valoración subjetiva no la necesites y se emita un diagnóstico fruto de mirada láser . Durante esos cinco minutos debes mantener la mente lúcida y no olvidar nada, contar todo de manera ordenada; aunque durante las dos horas de espera los devoradores de tiempo hayan hecho que tus recuerdos se desvanezcan y hayas olvidado el motivo que te trajo a este lugar. A pesar de tu dolencia debes permanecer fuerte y alerta para impedir que los hombres grises entren en la mente del profesional sanitario evaporando sus recuerdos, aletargando el pensamiento.

Efectivamente, los hombres grises existen y en ocasiones su malévola destrucción del tiempo hace que en este edificio encantado, el personal médico y sanitario sea incapaz de atender una demanda desproporcionada impuesta por un sistema sanitario cruel . 

Mientras tanto, los pacientes agotan su paciencia y se convierten en impacientes.

No debe extrañarte que en la esquina de Segovia y Merceditas ocurran sucesos extraños , como mayor afluencia de gente en días de mercadillo colindante, corros de vecinos compartiendo, niños correteando….los hombres grises han conseguido que la vida allí sea un despropósito y MOMO nada ha podido hacer para evitarlo.

Recuerda, en caso de enfermar, mantente alerta y no dejes que los devoradores de tiempo te arrastren a ese bucle infinito entretejido por el SAS; en caso de ser personal sanitario o médico, extrema precauciones para no caer en sus garras; y en caso de estar sano…este es el mejor lugar de encuentro con vecinos y amigos, te asegurarás un rato de conversación conociendo de primera mano todo lo que sucede en tu municipio con información detallada de virus y accidentes, e incluso servicios públicos gratuitos para hacer una paradita exprés en días de mercadillo.

Merche Peña

Cuando me preguntan qué soy, la respuesta es rápida,“maestra”.

Y no sólo porque en su día me gradué en la diplomatura de magisterio, cosa que hice; tampoco por ser maestra de Reiki Usui y Karuna Reiki, que también lo soy…

Cuando respondo, recuerdo la maestría que tengo en tropezar y levantarme casi siempre airosa; master en perder el oxigeno a veces e hiperventilar ante la presión, serenándome progresivamente con gran habilidad; también soy experta en equivocarme y pedir perdón reconociendo mil y un errores; diplomada en impaciencia por la universidad de la vida y licenciada en exceso de perfección por tradición de familia.

Sí, soy maestra en el arte de equivocarme, avanzar y retroceder cogiendo impulso para un nuevo paso.

Al fin y al cabo eso es la vida, un camino hacia la maestría personal; y en ese sendero me encuentro, perfeccionando la más importante de las carreras universitarias: “la gran proeza de Vivir con Pasión”. ¿Me acompañas en esta aventura?

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